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Revista N° 43


UNA MUJER QUE VA AL FRENTE
DE PASANTE A DIRECTORA, UNA FARMACÉUTICA CON MÁS DE 40 AÑOS DE EXPERIENCIA

A lo largo de las últimas décadas, Marta Cicconi Vidal supo ocupar diversos puestos, no sólo en la empresa alemana Boehringer Ingelheim, donde llegó a ser directora de investigación y desarrollo en Argentina, sino también en la Universidad de Buenos Aires, donde es profesora ad-honorem en el área de tecnología farmacéutica, y en la International Society of Pharmaceutical Engineering, de cuya filial argentina es presidenta.
En esta nota, nos relata la historia de su ascenso, sus vivencias como mujer en posiciones de liderazgo y sus encuentros con otras culturas.

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CE: ¿Cuéntenos cómo empezaron su carrera y sus estudios?

Me recibí de farmacéutica en la Universidad de Buenos Aires a los 23 años. Realicé un doctorado, tuve un hijo y empecé a trabajar como pasante en la empresa Boehringer Ingelheim, un laboratorio de origen alemán, que en Argentina en ese momento tenía un laboratorio de investigación y desarrollo. Luego fui, entre otras tareas, directora técnica, responsable de las áreas de desarrollo analítico y galénico.

En cuanto a mi formación, tuve entrenamiento local y en el exterior. Tanto en Europa, el post grado en management técnico profesional en Alemania, como en Estados Unidos, el posgrado en liderazgo de empresas innovadoras en el Massachusetts Institute of Technology. En esos años, viví en Estados Unidos durante diferentes
períodos de seis meses. y así terminé como directora de investigación y desarrollo de Boehringer Ingelheim, posición que ocupé durante 19 años.

Primero, en Boehringer Ingelheim, éramos un centro de Investigación y desarrollo de índole local, luego regional de latinoamericana y finalmente internacional, desarrollando todo tipo de productos hasta llegar a especializarnos en el área de investigación, de antivirales para el SIDA y para hepatitis C. En esos 19 años, durante los primeros 10 fui la única mujer, así que tuve que aprender cuál era el “lenguaje” para interactuar con mis pares, todos hombres. Por eso, el entorno era
bastante desafiante para mí, porque cuando llegaba a las reuniones de directores de Investigación y desarrollo (I+D), como dije, era la única mujer.

CE: ¿Lenguaje en términos de vocabulario o lenguaje corporal?

Me refiero a hablar con autoridad, y para eso es necesario precisión, entrenamiento y mucha capacitación para decir y responder con conocimiento: la gente sigue a un líder porque siente que él o ella sabe. Además, un líder tiene que tener empatía para con la gente. Hay que aprender el lenguaje comunicacional a través del cual uno puede acercarse a las personas independientemente del sexo.

La comunicación y la educación son mi motores.
Siempre pongo mucha energía, mucha pasión, porque me gusta lo que hago, desde lo más pequeño hasta lo más importante.

"Las innovaciones son procesos de observación, de personas que tienen la capacidad de observar y de ver cosas que otros dejaron pasar por alto.”.
- DRA. MARTA CICCONI VIDAL

CE: ¿En Investigación y Desarrollo, ¿qué es una innovación?
En mi campo, siempre nos preguntan, ¿qué es innovar? Innovar no es tener una idea genial, es tener la capacidad de observar algo que otras personas no vieron antes. Como la ley de la gravedad: Newton estaba mirando cómo caía una manzana.

¿Cuántas personas antes habían visto cómo caía una manzana de un árbol?

Entonces, en general, las innovaciones son procesos de observación, de personas que tienen la capacidad de ver lo que otros dejaron pasar por alto.

Admiro a las personas que son creativas.
La creación es algo que sale de uno mismo, es una forma de ver las cosas, de forma diferente. Además, algo que siempre tengo conmigo, junto con la pasión y la innovación, es el compromiso. Siento un fuerte compromiso, no solamente con lo que hago, sino también con las personas y con la comunidad. Por eso, siempre me interesó enseñar, porque pienso que hay que devolverle a la sociedad lo que la sociedad invirtió en uno. Soy profesora ad-honorem de la Universidad de Buenos Aires, en el área de tecnología farmacéutica, y anteriormente enseñé en la carrera de posgrado y participé en residencias farmacéuticas, donde los farmacéuticos
trabajan junto con los médicos en los hospitales. Ahí se conversa sobre interacciones de medicamentos y, al mismo tiempo, sobre las diferentes patologías relacionadas con los medicamentos que se pueden recomendar, en qué dosis y por qué.

Yo fui al colegio del estado, tanto en primaria como en secundaria, y a la universidad del estado. La sociedad nos da la facilidad de tener una universidad gratuita.

Entonces tenemos que retribuirle a la sociedad siendo buenos profesionales y enseñando a otros a ser buenos profesionales y también buenas personas:
cuando se es un profesional de la salud, no alcanza con el conocimiento adquirido sino que hay que continuar aprendiendo todos los días.

Por eso, también, me interesó traer a la Argentina la asociación ISPE. Un día, en el año 2005, pensaba que tenía que hacer algo para mejorar a nuestro país desde mis posibilidades.

Soy una convencida de que las personas y los países crecen con la educación: no hay otra manera. Entonces, me acerqué a una asociación que se llama la International Society for Pharmaceutical Engineering en Estados Unidos, y pregunté, “¿Por qué no podemos tener una filial en Argentina?” No había ninguna filial en idioma español. Me contestaron: “Puede ser”. Volví y, tras conversar con varios colegas, encontré a cuatro personas que me acompañaron en esta epopeya (una de ellas, profesora de la universidad, con la que escribí un libro) y fundamos una nueva filial en la Argentina. Y, en el año 2006, ¡ganamos el premio a la mejor filial del año!

Entusiasmados, pretendemos capacitar a todos los profesionales relacionados a la salud, en lo que se refiere al desarrollo, elaboración y registro de medicamentos, cosméticos y productos veterinarios. Ahora, no solo soy presidenta de este grupo sino, también del grupo Latinoamericano, que también se agregó para trabajar y pensar en la educación y, más que nada, en temas relacionados con las regulaciones y requerimientos de las agencias sanitarias en todo Latinoamérica.

El ejercicio profesional consume mucho tiempo y esfuerzo: a través de los años los
procesos se han hecho más complejos. En tema de salud las regulaciones son cada vez más exigentes, y por lo tanto es necesario que los profesionales tengamos que dar mucho más tiempo y dedicarle muchas más horas a nuestra propia capacitación para poder llegar a conclusiones mucho más precisas. Uno nunca
deja de aprender, todos los días aprende algo nuevo. Las personas como yo, que venimos de una época donde no existía la computadora, pasamos a estar totalmente informatizadas.

Cuando yo empecé a trabajar como pasante, no había equipos de laboratorio que tuvieran computadoras asociadas. Hoy en día, todos están equipados con computadoras. Fue un verdadero cambio generacional. Tuvimos que pasar por todo un proceso de aprendizaje y lo desafiante fue lo rápido que tuvimos que hacerlo.

Nosotros antes elaborábamos informes de investigación con sus resultados en
Argentina y se enviaban por correo, por ejemplo, a Alemania o a Estado Unidos y tardaba un tiempo determinado. Hoy en día, al segundo estás transfiriendo los datos a todas partes del mundo. Esto ha sido toda una revolución en cuanto a metodología de trabajo.

CE: ¿Esto cambió los plazos y los tiempos en los que se completa un trabajo de investigación?

Si bien los plazos de investigación son los mismos de antes, se acortaron los de comunicación, que antes eran más lentos. Las decisiones se comunicaban vía telefónica o por faxes, o se hacían meetings cada dos o tres meses, en los cuales se hablaba sobre un determinado proyecto. ¿Qué pasó después con la informatización?

Se acortaron los períodos de discusión. No los períodos de los estudios, porque
siempre un estudio toxicológico en animales, por ejemplo, dura lo mismo, como también un estudio de farmacocinética en humanos.

Entonces, lo que se exige ahora es que se realicen una mayor cantidad de proyectos en el mismo período de tiempo.

Marta Cicconi Vidal
Presidenta de la filial argentina del International Society for
Pharmaceutical Engineering

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